Telefoneando desde el infierno
Se encuentran José María Aznar, George Bush y la Reina de Inglaterra, en el infierno. Bush le contaba a la Reina de Inglaterra que había visto un teléfono y que iba a hablar con el diablo para pedirle autorización para usarlo.
Rápidamente fué y le pidió al diablo permiso para hacer una llamada a los EE.UU., para saber cómo había quedado el país después de su partida. El diablo le concedió la llamada y habló durante 2 minutos. Al colgar, el diablo le dijo que el coste de la llamada eran 3 millones de dólares y Bush le pagó con un cheque.
Al enterarse de esto, la Reina de Inglaterra quiso hacer lo mismo y llamó a Inglaterra durante 5 minutos y el diablo le pasó la factura de 10 millones de libras y también se la pagó.
José Maria Aznar también sintió ganas de llamar a España para ver como había dejado el país y habló durante 3 horas. Cuando colgó, el diablo le dijo que eran 35 céntimos de euro.
Aznar se quedó atónito, pues había visto el costo de las llamadas de los demás y le preguntó al diablo por qué era tan barato llamar a España…
- “Mira cabrón…… con las leyes y reformas que aprobasteís en cuestión de telefonía, Internet y la LSSI, tenéis a España hecha un infierno….. y, ya sabes, de infierno a infierno, la llamada es local”.